Interventional Cardiology

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CIRUGIA DE REVASCULARIZACION MIOCARDICA (BY-PASS)

La enfermedad ateroesclerótica afecta frecuentemente las arterias coronarias determinando obstrucciones. Cuando estas obstrucciones son complejas, involucran varias arterias o tienen determinadas localizaciones, está indicada la cirugía de revascularización miocárdica.

Actualmente, este procedimiento es relativamente simple y bien tolerado por los pacientes, pudiendo generalmente lograrse la reinserción a su vida habitual entre los 20 y 30 días.

En esta cirugía, se toman arterias o venas de otra parte del cuerpo para encauzar el flujo de sangre necesario a las arterias coronarias, lo cual se asocia al alivio de síntomas y al aumento de la capacidad de realizar ejercicios.

Su efecto es duradero, sin embargo el control de los factores de riesgo coronario que intervinieron en la aparición de las obstrucciones, es crucial para obtener un óptimo resultado a largo plazo.

En todos los casos, como preparación pre-quirurgica, se requerirá una cinecoronariografia (cateterismo) al igual que análisis de rutina y un Eco – Doppler carotídeo para descartar enfermedad carotídea severa concomitante.

EN EL QUIROFANO

¿Quién está en el quirófano durante la cirugía? 

Durante una intervención cardíaca, un grupo altamente capacitado trabaja en equipo. Los integrantes del equipo son:

  • Cirujano cardiovascular, dirige al equipo quirúrgico.
  • Cirujanos ayudantes, siguen las instrucciones del cirujano cardiovascular.
  • Anestesiólogo cardiovascular, administra sedoanalgesia para dormir al paciente durante la intervención (anestesia).
  • Perfusionista, opera la máquina de circulación extracorpórea.
  • Enfermeras cardiovasculares, colaboran activamente durante todo el procedimiento quirúrgico.

¿Qué tipos de intervenciones cardíacas y vasculares realiza nuestro equipo?

 

Cirugía de revascularización miocárdica: Bypass coronario

También se llamada cirugía de  bypass aortocoronario con injerto, derivación aortocoronaria, revascularización quirúrgica o intervención de bypass.

Este tipo de cirugía consiste en suturar con una arteria coronaria, una vena de la pierna o una arteria del pecho u otra parte del cuerpo con el objetivo de sortear una lesión de una arteria coronaria dañada, creando así un nuevo camino por el que puede pasar la sangre hacia el musculo cardíaco.

Cuando hablamos de un bypass simple, doble, triple o cuádruple, nos referimos al número de puentes que se realizan. El número de puentes no indica necesariamente mayor gravedad o lesión del corazón.

 

Recambio Valvular

El corazón bombea la sangre en una sola dirección. Las válvulas cardíacas desempeñan un papel fundamental en que este flujo unidireccional de sangre, al abrirse y cerrarse con cada latido.

Los problemas más comunes de las válvulas que requieren una intervención quirúrgica son las estenosis (las valvas no se abren lo suficiente) y las regurgitaciones (las válvulas no cierra bien).

En este tipo de procedimiento la reconstrucción de la válvula por un cirujano implica la sustitución o el cambio de la válvula comprometida (aórtica o mitral)  por una válvula biológica (de tejido animal o humano) o por una válvula mecánica (hecha de materiales tales como el carbono o el metal).

 

Reparación de aneurismas

Un aneurisma es una expansión o dilatación anormal de la pared de una arteria. Un aneurisma que crece lo suficiente puede romperse, causando un sangrado peligroso dentro del cuerpo y frecuentemente es fatal. Los aneurismas a menudo pueden repararse antes de que se rompan.

La intervención quirúrgica para repararlos consiste en sustituir la parte dilata con un parche o tubo sintético (un injerto). De esta manera el riesgo de ruptura y muerte disminuyen considerablemente.

 

Endarterectomía carotídea

Las arterias carótidas son los vasos sanguíneos que conducen sangre hacia la cabeza y el cerebro. Al igual que las arterias del corazón, las arterias carótidas pueden obstruirse por el depósito de placas de colesterol, produciendo en determinados casos accidentes cerebrovasculares (o ataque cerebral – ACV).

La endarterectomía carotídea es el procedimiento quirúrgico más común para la enfermedad de las arterias carótidas. Consiste en realizar una incisión en el cuello en el lugar donde se encuentra la obstrucción.  A continuación el cirujano extirpa o limpia la placa carotídea quitando el revestimiento interno de la zona enferma de la arteria. Una vez que los depósitos de placa son extirpados de las arterias carótidas, se cierra la arteria. El cierre se puede hacer con suturas que unen los bordes de la arteria, o con un parche, de material prostético.

 

Luego de terminada la cirugía, el paciente será atendido en una unidad de recuperación cardiovascular donde algunos tubos, catéteres y cables, permitirán el adecuado control de las primeras horas. Entre el primero y el segundo día podrá levantarse y caminar lentamente. Podría sentir dolor en el tórax, razón por la cual se le administrarán analgésicos. La internación no suele superar los 4 ó 5 días. 

LA VIDA DESPUES DE LA CIRUGIA

Es importante que su dieta incluya alimentos ricos en hierro, al menos durante el primer mes, no siendo necesario por esto que sean ricos en grasas saturadas o animales. Algunos de estos son carnes rojas magras, verduras de hoja verde, cítricos y lentejas.

Resulta fundamental que usted aprenda a cuidar todos los Factores de Riesgo, de manera que la cirugía resulte un procedimiento duradero.

Gradualmente, el paciente podrá reincorporarse a sus tareas habituales y retomar su vida sexual.

Todo esto suele ocurrir cercano al mes luego de efectuada la CRM. Para prevenir el desarrollo de la enfermedad ateroesclerótica y evitar nuevas apariciones de la enfermedad coronaria, el paciente debe incorporarse a un programa de Rehabilitación Cardiovascular que le permita modificar aquellos hábitos no saludables e iniciar actividad física supervisada, gradual y adecuada.

La eliminación del tabaco es un factor importantísimo para evitar el espasmo arterial y la consiguiente acumulación de la placa en las arterias. Después de la cirugía es fundamental dejar de fumar en forma definitiva. Existen numerosas estrategias que colaborarán en este propósito, como cursos y tratamientos con fármacos. Manteniendo la presión sanguínea y el peso dentro de los límites normales, controlando el stress y con una dieta baja en grasas luego de la cirugía, el paciente disminuirá drásticamente el riesgo de acumulación de sustancias en las arterias. Si el paciente es diabético deberá acceder a un control médico estricto y permanente.

Posteriormente se le realizarán chequeos programados.

La cirugía no es la cura absoluta de la enfermedad coronaria, es un procedimiento y para que tenga éxito, el paciente debe cambiar ciertas costumbres de vida y reducir los factores de riesgo.

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